Retablo cerámico en la fachada del Convento Santa María de Jesús, en la calle Águilas de Sevilla
A qué extremos no estará llegando la crisis que, hasta el perejil que los fieles de este santo ofrecían, devotamente, ha dejado de proliferar en su altarito. A la vista del éxito del Ministro de Desempleo, Celestino Corbacho, para destruir empleo, éstos han dejado de creer en la capacidad de San Pancracio para encontrarles una colocación.
Ni la fe escapa a la cuestión económica. Incongruencias de la vida.
Hoy, 2 de septiembre de 2010, con alevosía y nocturnidad, ha sido asesinada en Hospitalet de Llobregat (Barcelona), una mujer de 29 años, presuntamente, a manos de su queridísimo compañero. El presunto homicida ya ha sido detenido.
¡La mente de los asesinos jamás descansa!
Vuelvo a preguntar:
¿Qué ha hecho Zapatero y su ministra de “igual-da” para que no sucediera? ¡Nada! Como las anteriores veces.
¿Es que no piensan parar esta sangría?
¿Para qué sirve este ministerio? ¿Sólo para darle de comer una “cubre cuotas”?
Ya son 45 mujeres asesinadas por el terrorismo machista.
Mientras siga ocurriendo, se lo seguiré preguntando, Sr. Presidente: ¿Cuándo se las protegerá como a ustedes los políticos?
¡Podéis sentiros orgullosos! Con este tipo de atentados no se acabará jamás hasta que a los terroristas machistas no les dé por hacerlo con los políticos, entonces sí tomaréis medidas eficaces, como hacéis con los de ETA.
Magnífico ecosistema que se vería afectado por el trazado de la autovía SE-35
Si se produce el “parquicidio” –acción que es inevitable, a no ser que ocurra un milagro, cosa que dudo, pues Dios está muy ocupado últimamente ahogando criaturas en Pakistán, China y la India-, ésta será una de las zonas importantes del parque que sufrirá las consecuencias del trazado de la autovía. Como podéis apreciar por las fotografías -tomadas el 30 de agosto de este verano prolongado y muy caluroso-, la lámina de agua que se mantiene aún a finales del estío, es bastante importante, debido a que el llenado de la laguna no depende de las aportaciones publiométricas, sino de las filtraciones subterráneas que en este lugar son bastantes generalizadas.
Gran variedad de vegetación y abundante agua, siendo finales de agosto
La laguna presenta un aspecto envidiable para el cobijo y la nidificación de las anátidas que han elegido este espacio como lugar de paso y cobijo, huyendo del gélido frío del país de origen, y otras, para su definitivo asentamiento. El sitio, al estar enclavado dentro del parque, es tranquilo, apartado de las posibles molestias que les podría proporcionar la gente, rodeado por completo de especies vegetales (eneas, carrizos, juncos, cañaverales, etc.) que crean un hábitat perfecto para que estas aves encuentren el alimento en abundancia y puedan camuflarse.
Exelente vegetación para el disfrute de las aves
Además de la laguna, otros componentes del parque que sufrirían las consecuencias de los seis carriles de la autovía, sería la frondosa arboleda -compuesta en su mayoría, por viejos eucaliptos- que sirven de infranqueable refugio, a una variedad de especies de aves arbóreas que crían y viven en las copas de estos gigantes australianos.
Parte de la arboleda que desaparecerá
Como se puede apreciar, la ocurrencia de trazar una autovía por el centro de un parque, a sabiendas del destrozo ecológico que va a producir, sólo se les puede ocurrir a personas con poca sensibilidad, en el mejor de los casos, o a gobernantes soberbios que están bajo la presión de los empresarios del ladrillo, que estos sí que tienen ambición y poder.
Este es uno de los abuelos que morirán con la autovía
Por el bien del país, que alguien eche a Zapatero. Ha entrado en una dinámica de destrucción, que si alguien, algo, o lo que sea, no lo remedia, dejará el estado del bienestar, que tanto trabajo nos costó conseguir, hecho unos zorros.
España se encuentra en emergencia nacional. Como no creo en la liberación del ejército, ni en los políticos que se sientan en la carrera de San Jerónimo, ni en la ciudadanía, y aún mucho menos en Dios, ¡Santo Lenin!, ¿Quién vendrá a echarnos una mano?
El país está en venta. El nacionalismo de derechas se aprovecha, una vez más, de las ansias de poder que anhelan PSOE-PP. El prestigio internacional del gobierno, por los suelos. El ciudadano de este país, completamente desprotegido, aunque el acosador sea un tirano. Somos los que lideramos todas las listas perniciosas. Y, para mayor desastre, el “inepto sonriente”, amenaza con querer acabar la legislatura; antes –para que sepamos los currerlas lo que es un neoliberal- quiere dejar hecho los deberes: desmontar el estado social que tanto esfuerzo costó levantar, para que sus amiguetes del PP lo tengan más fácil. ¡Qué asco! Y sus votantes, justificándolo.
Lo que hay que hacer para que, cuando las próximas elecciones lo manden al paro, tenga las puertas abiertas de sus colegas empresarios.
¡El riesgo que supone, poner al frente de un estado, a un Claudio!
Para los que conocemos de qué escombros está relleno el “Partido Socialista”, no nos sorprende la lucha cainita en la que andan enfrascados las distintas familias de la Federación de Madrizzz (como diría el causante de esta batalla, el arrogante Zapatero), no por diferencias ideológicas, que sería los más lógico en un partido que se califica de izquierdas, -¡qué va!, en este partido hace muchos años que está penalizada la ideología, a pesar de que los adormecidos de Izquierda Socialista jueguen al juego de creerse revolucionarios-; tampoco por discrepar por lo mal están haciendo las cosas, la pelea -que amenaza convertirse en guerra- se origina por la intención de unos y otros de controlar los mecanismos que proporcionan los ingresos económicos. Todos quieren estar bien posicionados, pues poseer un puesto en el parlamento, en la comunidad o simplemente en el ayuntamiento, contribuye a tener cierta cuota de poder dentro del aparato.
Zapatero quiere, en una sola jugada, quitarse a dos elementos incómodos para la continuidad de su liderazgo. A veces, hasta los propios delfines se revuelven contra el adiestrador, y esto es lo que le ha ocurrido con José Blanco y Tomás Gómez, que han comenzado a respirar con sus propios pulmones. Lo que no entiendo bien es a qué juega Blanco, cuando está perfectamente claro que, lo que pretende el secretario del partido con este movimiento de fichas -proponiendo a Trinidad Jiménez para que la tigresa de Madrid (Esperanza Aguirre) la decuartice- es dilapidar el ascenso que mantiene su aliada, con el premeditado objetivo de frenar, por ese medio, el empuje que el ministro de Fomento está adquiriendo dentro del partido.
Mientras los “hermanos socialistas” se apuñalan (son para enmarcar las declaraciones del viejo león Rubalcaba, dentro de la mejor ortodoxia anticomunista, y la del alcalde de Getafe, Pedro Castro, hasta ayer, compañero de viaje de Gómez y hoy, reubicado en la esfera de influencia del gran pope), la derecha, la única que debiera preocuparles, se frota las manos con esta carnicería fraticida en la que han entrado los que quieren seguir controlando el reparto del puchero. Ellos tienen claro una cosa y es que, como se vive de la política no se vive de ningún trabajo (repito: t r a b a j o, no mangoneo), por tal motivo, si hay que partirse la cara con sus colegas por la consecución de un lugar en la parrilla que les proporcione la ventaja adecuada para salir destacado, pues cuchillada trapera, aunque sea con navaja oxidada y por la espalda. Y los ideales, que se vayan al carajo.
Hubo un tiempo en que los españoles sabíamos ser amigos de nuestros amigos, éramos solidarios con ellos, receptivos, acogedores, hasta que por primera vez entró en el gobierno del país el partido del cambio, liderado por un Felipe González, que ha sido el mayor enemigo que han tenido los trabajadores y el mejor aliado del empresario. Pues como iba diciendo, todo funcionaba bien, hasta que entraron estos “negaos” del progreso, y empezaron a confundir ideología con practicidad, amigos con colegas, derechos por gananciales, honradez con patriotismo... y nos hicieron entrar en la OTAN –lanzando el caramelo envenenado de eliminar las bases americanas-; encumbraron a banqueros y a empresarios de economías “fáciles” (España se convirtió en el país “donde más fácil se podía hacer alguien rico”), ofreciéndolos como ejemplos perfectos a seguir; se acosó a los trabajadores (tienen en su haber, el triste récord de ser el primer partido de la democracia al que se le hizo una huelga general); utilizó los mecanismos del estado para secuestrar y asesinar a etarras; fueron los inventores del “pelotazo” y se sirvieron de los maletines de la corrupción para enriquecerse en unos casos, otros, para la financiación del partido.
Esta fue una dinámica que inauguró el protegido de Willy Brandt, y maldita sea la hora, creo que aún lo estamos pagando. Gracias al marco alemán, un partido sin apenas militancia, con escasa implantación en el estado, alejado de los focos donde se libraba la lucha por derribar la dictadura, en unos pocos años, accede al poder...y por mayoría absoluta (202 diputados). Devolviendo el préstamo que le había adelantado Alemania, nos metió en la OTAN, estableció relaciones diplomáticas con Israel, marginó al pueblo palestino, y lo más grave, le dio la espalda a los hermanos saharauis, a quienes mantuvimos bajo el yugo españolista casi durante un siglo (1884-1975), y luego, cuando en verdad nos necesitaban, abandonamos cobardemente , para que el facineroso marroquí los exterminara. Y así continúan en la actualidad. Zapatero es un calco de Felipe: confunde el tocino con la velocidad de manera asombrosa, pero jodiendo en todo momento a los que en un tiempo fueron nuestros compañeros. La actitud sumisa y rastrera que mantienen hacia Marruecos les hace entrar en una serie de contradicciones, que más bien parece ser una película de Monty Python. La serie de declaraciones realizadas desde la esfera del gobierno y las noticias confusas de sus medios de comunicación, donde casi justifican la paliza a los activistas de "SaharAcción", nos hace temer que estamos en manos de la peor calaña que pueda parir la política.
Nos creemos que el mayor enemigo que tienen los trabajadores y la sociedad del progreso son los afiliados del PP, por ser, los herederos naturales del franquismo. Craso error: yo sigo manteniendo que a los que debemos temer, son a los que están dentro del PSOE, muchos de ellos, procedentes también del franquismo, cuando no, de los que aplaudían el paso del dictador cuando se daba los homenajes populares. Un día, tendríamos que levantar las alfombras y ver qué basura esconden algunos debajo de ellas. Un partido, necesitado de gente y cuadros, iba recogiendo de la calle todo aquel que se le acercaba, sin producirles asco, hasta que se aprovecharon de la desintegración del PCE, con el que dieron el pelotazo. Así tienenn de sucio el patio.
Aunque les pese al Mohamed y a Zapatero, el Sahara debe ser para sus dueños, los saharauis: ¡Viva el Sahara libre!
En tiempos del “abuelo”, todo aquel “destripaterrones” que pretendía prosperar, sin temor a romperse los riñones, se metía en el ejército –sin ninguna convicción castrense ni intenciones de llegar lejos-, y se convertían en lo que popularmente se llamaban, militares “chusqueros”, nombre que denominaba a todo aquel uniformado que, a base de reenganches y doblamientos de cintura, llegaban a jubilarse, en el mejor de los casos, con el grado de tenientes. Eran personas rústicas, sin apenas preparación escolar, reticentes, siempre a la defensiva, con doble identidad, que un día cambiaron la rudeza del campo, por la aspereza militar.
"Manuel, yo me cansé de que me sangraran las manos trabajando el campo. En invierno frío, calor en verano, y por dos perrras gordas. Así que no lo pensé (a mí me da igual esto del ejército, lo que quiero es comer caliente todos los días y sin estar tan sacrificado. Que tengo que salir algún día a matar comunistas, pues lo hago, todo menos perder el "chollo" que tengo". (Fragmento de la conversación con la que el Teniente Peñas, destripaterrones ambicioso, justificó, el día que me licencié, la actitud de guardián que mantuvo sobre mí, por exigencia de los temidos agentes del SIM).
Con la democracia, cambió el sentido de la historia española y, también, determinadas costumbres sociales. Para los avispados “destripaterrones”, el ejército se les quedó pequeño para satisfacer sus ambiciones (además, el uniforme, más que darles prestigio y solvencia económica, los “descalificaba”), y con la seguridad que daba saber que el dictador estaba muerto y bien enterrado -con una gruesa losa sobre él, que dificultaría su retorno, en caso de intentarlo-, decidieron que el mejor sitio donde prosperar era en la política. Así que se afiliaron a los partidos, presentaron hermosos currículos de luchadores demócratas, y se reengancharon, se cuidaron de opinar lo contrario, y destrozaron sus espaldas en continuas reverencias, hasta escalar a los más altos puestos que nunca, jamás sospecharon. Como con Franco, necesitan la ayuda vital de un canuto para redondear la “o”, pero traen en los genes el don de la paciencia y la disponibilidad servil, con lo cual, ya tienen la mitad del camino recorrido. Como al Teniente Peñas, la política les da igual y lo mismo "trabajan" como agitadores rojos, que como educados ultraconservadores. Su poder de mimetismo es asombroso. Nada los detiene en su carrera al triunfo.
De todos los años de democracia, es en la época “orwelliana” de Zapatero (segunda legislatura) donde estos individuos están alcanzando los puestos más destacados. Hay algunos que, incluso, han llegado a ministros, con el grave riesgo que supone esta decisión, para el crédulo ciudadano y hasta para el propio gobierno. Digo para el mismo gobierno, porque, en un momento de descuido, uno de estos fenómenos te puede montar un circo de mil demonios. No entiendo la manía de Zapatero de rodearse de estos incapacitados. Dicen los envidiosos y “mal pensaos”, que lo hace para ocultar su minusvalía, pero yo no los creo, es muy fácil criticar y no ver nada positivo en lo que el presidente haga. Mi opinión es que el hombre, con buena intención, lo que hace es rodearse de personas con grandes conocimientos y bien experimentadas, si no, tomemos algunos ejemplos: la ministra de “igual-da” (que con dos anuncios en la TV ha querido acabar con el terrorismo machista); el ministro de Industria (sus dos grandes aportaciones a la sociedad: las lámparas de bajo consumo que aún no hemos recibido y la ayuda de 500 euros para la compra de un automóvil, de la que luego, sin habernos informado antes, tuvimos que devolver 240 en la declaración de la Renta); o el pintoresco vicepresidente, Manuel Chaves, al que no saben dónde meterlo, el cual ha colaborado en la gobernación del país con su estimable silencio. Pero el que más me preocupa y levanta mis temores es el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho. Su gran contribución: crear dos millones más de parados... y los que les quedan, si Dios nos es misericordioso con nosotros y lo echa antes. ¡Tanta preocupación en mantener el “orden público”, y en un “plis plas”, este desclasado te monta, sin saberlo, una fenomenal revolución! Y mira que el personal, en la actualidad, no se mueve por nada. Ha rebajado los sueldos, congelado las pensiones, amenaza con subir la edad de jubilación a los 67, ampliar de 15 a 20, los años para la base de cálculo de las pensiones, etc. Nada de esto ha logrado echar a la calle a los sufridos ciudadanos, pero la última propuesta, ¡Dios santo!, puede hacer que salte una revolución más grande que la de 1917 en Rusia. Sr. Corbacho, ¿cómo se le ocurre a su Ilustrísima, meterse con la economía sumergida? El pueblo le consiente a ustedes demasiadas cosas, pero tocarle, a lo grande, la cartera, eso, ni pensarlo. ¿Sabe la que puede liar usted en el país? Lo que no han logrado los sindicatos ni las organizaciones revolucionarias, lo va a conseguir este iluminado en dos semanas. ¿Cómo pueden dejarlo andar suelto por la calle, sabiendo que es un peligro público? La otra noche, en una mesa de un bar, bien servida de mariscos, oía los primeros rumores de conspiración: “...que me mande al paro lo soporto; que me quiten los 426 euros de ayuda, también, pero lo que no toleraré es que metan la mano en mi chiringuito sumergido; hasta ahí podríamos llegar; tener que pagar a la Seguridad Social y declarar "mis ingresos” a la puta Hacienda, ni pensarlo; primero muerto”.
Han cambiado los tiempos: hoy, el más inútil, con sólo quedarse calladito, llega bien lejos. La vida es un tiovivo: da vueltas y más vueltas, y al final pisas el mismo suelo. Es imposible la huida hacia atrás, la física está en manos de los defraudadores y los leguleyos.
"...fagamos una iglesia tal e tan grande que los que la vieren nos tomen por locos"
¿Cuánto vale este cielo? No es un decorado
Detalle: aldaba puerta del Perdón, entrada al patio de los naranjos
Torno del convento de San Leandro, famoso por sus exquisitos dulces
Patio de de las "Casas del la Judería", Hotel
Callejón con encanto, judería sevillana
Calle construida para evitar el calor
El martes, bien de mañana, nos dimos un paseo por el centro de la ciudad. Lo primero que me sorprendió, nada más llegar, es la cantidad de turistas –tanto nacionales como extranjeros- que llenaban las calles y los monumentos más emblemáticos. Bajo un sol de justicia, el personal hacía cola para visitar la monumental catedral (cuando se construyó, era el templo cristiano mayor del mundo; luego vinieron la de San Pedro, en el Vaticano, y la de San Pablo, en Londres), construida en el solar de la Mezquita Mayor de Isbiliya, de la cual queda en pie, el alminar (la majestuosa y esbelta Giralda), el patio de las abluciones, casi en estado original (el actual patio de los naranjos), y la puerta de entrada principal (la bellísima puerta del perdón).
El barrio de Santa Cruz, con sus estrechas y sombreadas calles, estaba a rebosar, grandes grupos de guiris eran conducidos por sus guías por las “típicas” calles de la antigua judería sevillana, barrio del que sólo quedan de aquella época, el trazado del vial, pero ninguna vivienda. Para los que me leen, os diré un secreto: si queréis pasear por un sector de la judería, tranquilos, sin temor a que una bandada de personas mayores disfrazadas de niños, os arroye, visitad ese sector lo más rápido posible y os trasladéis al barrio de San Bartolomé -al ladito de éste, sólo tenéis que cruzar las calles San José y santa María la Blanca- y penetraréis en un lugar donde aún rezuma sabores de Al-Andalus. Allí encontraréis calles con nombres relativos a las antiguas profesiones, palacios reconstruidos o levantados sobre antiguas viviendas andalusíes, calles que semejan serpientes y que sus paredes parecen abrazarse cuando elevas la mirada al cielo. No debéis dejar de visitar en ese recorrido los palacios de la casa de Pilatos, Miguel Mañara, de Altamira, de los Padillas, el convento de Madre de Dios (en sus entrañas recoge los restos de la viuda de Hernán Cortés y su hija), la iglesia de San Bartolomé y Santa María la Blanca (dos de las tres sinagogas que el barrio poseía) y la de San José.
Para cuando la garganta esté seca, en la calle Mateos Gago, esquina con Rodrigo Caro, hay una "farmacia de guardia" dispuesta a remediarlo, la tasca “Las Columnas”, cerveza bien fresquita y un buen montón de tapas, a buen precio y exquisitas. Para la noche, en el mismo barrio donde hemos estado paseando por la mañana, un delicioso lugar, con aromas a los tiempos de la predemocracia: “La Carbonería”, en la calle Levíes, donde podréis tomar agradablemente una copa.
Elegir visitar Sevilla en verano, no es una idea descabellada. Las cifras que marcan los termómetros callejeros, vistos desde otro lugar del país, no son relevantes. El calor de aquí, es seco y “solidario”. Y por las noches, si el sofoco os acobarda, siempre tenéis la solución de subir al Aljarafe, un lugar donde Dios hubiera instalado el paraíso terrenal, de haberlo conocido.
Un empresario vasco es requerido por ETA para que pague el “impuesto revolucionario”. Este hombre se asusta, teme por su vida, por la de sus hijos, por la seguridad de su familia, accede al chantaje del que es objeto y paga el precio que le exigen para vivir medio tranquilo. El caso llega a oídos de la fiscalía, el fiscal de turno abre un informe que eleva hasta el juez que se encargará de estudiar el suceso. Pasados unos meses, el juez, una vez visto el caso, decreta que el ciudadano vasco ha cometido un delito, por el que hay que condenarlo.
Unos piratas asaltan un barco de pescadores y secuestran a la tripulación. A cambio de sus vidas, piden una elevada cantidad de dinero al gobierno de España. Este gobierno se asusta, teme por las consecuencias electorales que las muertes de estos compatriotas les pueda ocasionar. Accede al chantaje, paga la cantidad que le han exigido para poder campear, de esa manera, el temporal. El caso es bien difundido por los informativos y la prensa escrita. La fiscalía hace oídos sordos y no levanta ningún informe contra el delito económico que ha cometido el gobierno. Ningún juez juzga el caso, por lo tanto, nadie se atreve a condenarlo.
Un ciudadano vasco es secuestrado por ETA. A cambio de su puesta en libertad piden la liberación de algunos presos de su organización. El gobierno se hace fuerte; se niega a la negociación; trata de hacer entrar en razones a unos energúmenos que han dado muestras de no tener ni pizca de ella. El secuestro se dilata; la vida del secuestrado cada segundo está más en peligro; los gobernantes se regodean con la implacable contundencia de sus argumentos; no se conmueven; se muestran arrogantes; quieren dar una prueba ejemplarizante de que no cederán jamás ante la extorsión ni el secuestro. El ciudadano vasco aparecerá a los pocos días con dos tiros en la cabeza. Los padres del muchacho llorarán por la muerte del hijo arrebatado. El gobierno suspirará por la finalización del secuestro. En el índice de los votantes han conseguido subir bastantes puestos.
Tres componentes de una ONG (Nuevas Agencias de Viajes para Gente Pija) son secuestrados por un grupo de asaltantes de caminos que se cubren con la bandera de Al Qaeda. A cambio de su liberación piden una cantidad de dinero y la libertad de uno de los detenidos por el secuestro. El gobierno se echa a temblar (son catalanes y, después de lo del estatuto, la cosa no les puede ir peor), inicia los contactos para la negociación. Desde un primer momento dejan claro que accederán a sus propósitos, sólo es cuestión de tiempo. A los pocos meses, una de las secuestradas es puesta en libertad: sorprende la buena imagen con la que aparece y las palabras de mesura contra sus secuestradores. Se entiende que piensa en las vidas de sus otros dos compañeros. El gobierno, en un gesto de “comprensión y respeto por la vida”, logra que el bandolero sea puesto en libertad, paga el rescate y resuelve de manera “negociada y pacífica”, un conflicto que, aunque no le reporte votos, al menos no hará que le resten. Los dos “secuestrados” aparecen ante los medios, rollizos, sonrientes, encantados, además, al día siguiente, los amiguetes secuestradores difunden un video donde aparecen ellos dos y “su carcelero”, haciendo una feliz excursión por el desierto.
Todos sabemos que es delito pagar un rescate. Los miembros del Ministerio del Interior y de Justicia suelen recordárnoslo de vez en cuando. En este caso se han cometido dos: la puesta en libertad de un delincuente y el importe que exigían los secuestradores. La fiscalía es consciente de ello. Ningún fiscal anuncia que tenga intenciones de abrir un informe para elevarlo al juzgado correspondiente. Por lo tanto, ningún juez se atreverá a condenar a Zapatero y los ministros implicados en el suceso.
Cuando se elaboró lo que algunos iluminados gustan llamar “La Carta Magna”, a mí, personalmente, me dio un ataque de risa cuando leí aquel artículo que proponía:
Artículo 14.
“Los españoles son iguales ante la Ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”.
Y como era un escéptico, me abstuve en el referendum. Desde muy jovencito fui bastante incrédulo y, para cuentos...prefiero los de Julio Cortázar, son mucho más creíbles y están mejor escritos.
Sin comentario. En muchas ocasiones, una imagen evita tener que pronunciar un torrente de palabras para poder explicar una situación bochornosa de un partido que, insiste, en calificarse de izquierdas. Lo peor del caso no es que sus dirigentes hagan una terrible política de derechas -perjudicial y catastrófica para los trabajadores-, lo grave, es la cantidad de personas -quiero creer que serias- que continuan dando su confianza a un partido que es la avanzadilla del neoliberalismo. ¿Qué piensa dejar el PSOE, para cuando gobierne el PP? ¿O es que, entre sus funciones, está la de hacer el trabajo sucio a la otra derecha, para que ésta pueda gobernar cómodamente cuando acceda al poder? ¿No habrá submarinos infiltrados en el partido centenario trabajando para los empresarios, los banqueros, las familias pudientes, en contra de los ideales que, en principio, debiera defender un partido que se autocalifica obrero?
Al final, surgió el torrente. Véis como una imagen es más escueta y contundente. ¡Zapatero tiene ganado el cielo! ¡Ojalá sea pronto, por el bien de los currelas!
Hoy, 26 de Agosto de 2010, ha sido asesinada en Lugo, una mujer de 43 años, presuntamente, a manos de su queridísimo marido, con el que tenía dos hijos. El presunto homicida ya ha sido detenido. Desde el pasado 26 de julio, no se producía ninguna muerte (aunque sí algunos intentos, felizmente, no consumados), y en veinticuatro horas, se produce este nuevo rebrote, y dos más, con resultados menos trágicos, en Zaragoza y Málaga.
¡La mente de la persona mala, jamás descansa!
Vuelvo a preguntar:
¿Qué ha hecho Zapatero y su ministra de “igual-da” para que no sucediera? ¡Nada! Como las anteriores veces.
¿Es que no piensan parar esta sangría?
¿Para qué sirve este ministerio? ¿Sólo para darle de comer una “cubre cuota”?
Ya son 44 mujeres asesinadas por el terrorismo machista.
Mientras siga ocurriendo, se lo seguiré preguntando, Sr. Presidente: ¿Cuándo se las protegerá como a ustedes los políticos?
¡Podéis sentiros orgullosos! Con este tipo de atentados no se acabará jamás hasta que a los terroristas machistas no les dé por hacerlo con los políticos, entonces sí tomaréis medidas eficaces, como hacéis con los de ETA.