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“This way to better media” (El camino hacia mejores medios) rezaba el letrero,
indicando a la gente que debía seguir por la pasarela techada para llegar al
Centro de Convenciones de Minneapolis. Miles de personas se reunieron allí para
participar de la cuarta Conferencia Nacional sobre la Reforma de los Medios,
evento organizado por freepress.net. Los asistentes eran de distintas edades y
estilos y se congregaron para abordar una de las crisis centrales de nuestra
sociedad: nuestro quebrado sistema de medios de comunicación. Yo era una de las
disertantes invitadas.
A pesar del incremento en la oferta que suponen los medios digitales y de la
existencia de cientos de canales de televisión, vemos cómo junto con la
disminución de la diversidad de propietarios de los medios de comunicación,
disminuye la diversidad de las voces que son emitidas en ellos. Los ciudadanos
se defienden de esto organizándose, creando alternativas y reclamando que las
grandes corporaciones mediáticas rindan cuentas sobre su accionar. Las
corporaciones repelen esta posibilidad. Con la vida y la muerte y la guerra y la
paz en juego y dependiendo de un pueblo informado y comprometido, los riesgos
nunca han sido tan grandes, los medios nunca han sido tan importantes.
Destacados periodistas de los medios tradicionales con décadas de experiencia
se mezclaron con la generación emergente de productores de los nuevos medios. El
periodista Bill Moyers, que ganó más de 30 premios Emmy, escribió cuatro
best-sellers y actualmente conduce en la PBS el popular programa semanal de
noticias “Bill Moyers Journal”, inauguró el evento el sábado con una conferencia
plenaria, en la que dijo:
“Las corporaciones que dominan los medios de
comunicación, en última instancia, responden únicamente ante las juntas
directivas, cuya misión no es la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad
para toda nuestra república, sino incrementar las ganancias de los ejecutivos y
accionistas de las empresas”. News Corp., propiedad de Rupert Murdoch, es el
arquetipo de los conglomerados mediáticos. El imperio mediático de Murdoch
abarca todo el planeta, con 35 emisoras en EE.UU., el supuesto canal de noticias
Fox News Channel y muchos otros canales de cable, The Wall Street Journal, el
New York Post, HarperCollins, los estudios de cine 20th Century Fox y una gran
cantidad de espacios deportivos y de entretenimiento relacionados entre sí.
La crítica abierta de Moyers hacia los medios corporativos ha provocado al
principal perro de ataque de Murdoch, Bill O’Reilly. La semana pasada, en su
programa de la Fox, O’Reilly dijo de los partidarios de la reforma de los
medios: “Esta gente está loca… ¡son verdaderos chiflados!” Josh Silver, Director
Ejecutivo de Free Press, respondió: “[O’Reilly] es el portavoz de las
corporaciones mediáticas más grandes. Y de tratar de controlar ese poder
omnipotente que tienen estas empresas de comunicación social es precisamente de
lo que se trata esta conferencia.
Cuando Moyers terminó de firmar
ejemplares de su último libro, el productor de “O’Reilly Factor”, Porter Berry,
acompañado de su equipo de cámara, se abalanzó sobre él. Dan Rather estaba en la
conferencia pero logró eludir el acorralamiento de la Fox. Moyers volvió la
emboscada de la Fox contra Berry:
Moyers: “Rupert Murdoch dijo que la
mejor cosa que sacaríamos de la guerra de Irak sería el petróleo a 20 dólares el
barril. Ahora bien, hoy, cuando llegue aquí, me fijé, y estaba a 130 y pico de
dólares. ¿Cuándo va a explicar Rupert por qué la guerra no nos ha conseguido un
barril de petróleo a 20 dólares?”
Estableciendo el vínculo entre los conglomerados mediáticos y el militarismo,
Moyers siguió interrogando a Berry acerca de Murdoch:
Moyers: “¿Trabaja
Bill O’Reilly para Rupert Murdoch?”
Berry: “Trabaja para Fox News”.
Moyers: “Pero, ¿quién es el dueño de Fox News?”
Berry: “News
Corp. …”
Moyers: “Rupert Murdoch es el que manda”.
Los videastas de Indymedia se agolparon alrededor de ellos, y los videos
tardaron poco en aparecer en internet. O’Reilly emitió una versión muy editada
del intercambio, que no incluía nada de lo mencionado arriba, pero había
invitado a su programa a un “experto en lenguaje corporal”, en un intento de
desprestigiar a Moyers. El hecho de que hubiera productores de Murdoch en la
conferencia intentando desacreditar a participantes de gran relevancia demuestra
lo necesario que es disponer de medios de difusión honestos, sólidos y que
ofrezcan una alternativa al paradigma dominante.
El senador Byron Dorgan también se sumó a la Conferencia. El lunes, él y los
senadores John Kerry, Robert Menéndez y Frank Lautenberg presentaron un proyecto
de ley que impediría al Pentágono el uso de fondos para realizar propaganda, y
pidieron al inspector general del Pentágono y a la Oficina de Responsabilidad
Gubernamental del Congreso (GAO, por sus siglas en inglés) que investiguen las
acusaciones de que se empleó a generales retirados para impulsar la guerra
contra Irak.
Los funcionarios electos no solucionarán solos nuestra crisis mediática. El
movimiento de base a favor de la reforma de los medios está creciendo y, en
tiempos de despidos masivos en las salas de redacción de periódicos y emisoras,
elecciones cruciales, crecientes presupuestos militares y guerras y ocupaciones
múltiples, además de las nuevas y accesibles herramientas digitales y las redes
de comunicación alternativa cada vez más accesibles para más cantidad de
personas, no puede haber mejor momento para sumarse al movimiento. |