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Setenta y ocho años después de que la Real Academia Española editara una
gramática de la lengua, saldrá a la luz, el 10 de diciembre del 2009, una nueva
publicación, por primera vez en la historia consensuada con Hispanoamérica y que
incorpora los avances de este saber desde 1931 hasta la actualidad, informó la
Fundación del Español Urgente. La gramática en este siglo ha avanzado muchísimo;
ha sido una ciencia que se ha renovado, ha tenido muchísimas publicaciones y
sobre ella conocemos muchísimo más que entonces», según ha explicado a la
agencia EFE en León el académico Salvador Gutiérrez, con motivo de una
conferencia que dará sobre «Norma y Real Academia Española».

En esta publicación, «se incorpora todo ese saber que se ha ido filtrando y que
hoy es conocimiento importante del funcionamiento de nuestra
lengua».
Gutiérrez es uno de los que han participado en la corrección de
esta nueva gramática, cuyo redactor jefe es Ignacio Bosque, quien lleva
trabajando en este asunto desde hace más de once años.
La última edición
de la gramática de la Real Academia fue la de 1931, luego ha habido más
intentos, en 1973, cuando se consiguió un volumen de 600 páginas, elaborado por
los académicos Salvador Fernández Ramírez y Samuel Gili Gaya, pero esto no pasó
de ser un esbozo.
Más tarde, se encargó una tarea similar a Emilio
Alarcos y aunque «tampoco llegó a ser publicada como gramática, sí la editó la
academia bajo sus auspicios». Por entonces, fue un «éxito editorial muy
importante, estaba muy bien escrita pero no figuró como gramática aprobada por
la RAE».
Dentro de un año, el 10 de diciembre del 2009, la RAE presentará
una nueva gramática, por primera vez en la historia consensuada con
Hispanoamérica y que se llevará a la imprenta el próximo agosto.
Más de
3.000 páginas, divididas en dos volúmenes, compondrán esta nueva publicación,
que incorporará toda la información relativa a la morfología y sintaxis, así
como a la fonética y fonología.
La Gramática de 1931 la editó la RAE,
pero no estaba consensuada con Hispanoamérica, ya que por entonces «las
comunicaciones eran más difíciles». Sin embargo, no es la primera iniciativa
conjunta entre las academias de España e Hispanoamérica, ya que en 1999 se
consensuó una publicación sobre ortografía y en el 2005, el Diccionario
panhispánico de dudas.
El académico, que ocupa el sillón de la S, también
se ha referido a temas de actualidad como la posible incorporación de la palabra
pendrive en el diccionario de la academia.
En la actualidad pendrive se
usa como cualquier otro anglicismo, en cursiva, pero lo cierto es que aún no hay
un vocablo en el diccionario para referirse a éste.
Hay varias opciones,
memoria de bolsillo, lápiz de memoria, pero «aún no hay nada decidido», ha
explicado.
Y es que «el lenguaje es un ser vivo, que va cambiando; todos
los hechos culturales evolucionan con la historia, la literatura, el cine... y
naturalmente el lenguaje tiene que reflejar estos cambios».
«Si la
realidad cambia se nota en el léxico», ha destacado el académico, que ha añadido
que así «algunos vocablos dejan de usarse, entran otros nuevos».
En su
conferencia, titulada «Norma y RAE», Gutiérrez tratará de explicar cómo nace en
Grecia y en Roma el concepto de «lengua pura» y cuáles eran ya entonces los
criterios que se establecían para establecer las normas de la lengua.
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