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En una iniciativa parlamentaria registrada hoy, el portavoz de Izquierda Unida
en el Congreso de los Diputados, Gaspar Llamazares, insta al Gobierno a vigilar
y ejercer con mayor rigor el cumplimiento de la normativa vigente que regula la
incineración de residuos por parte de las empresas fabricantes de cemento. La
propuesta fue elaborada tras la reunión que el diputado ha celebrado en el
Congreso con los representantes de diversas plataformas ciudadanas que en
Castilla-La Mancha, Cataluña y Castilla y León vienen denunciando junto a
Ayuntamientos y Mancomunidades el peligro que para la salud humana representa la
incineración de residuos peligrosos.
IU ha constatado que los últimos años, por motivos de rentabilidad económica,
las cementeras solicitan y obtienen de la mayoría de las Comunidades Autónomas
la sustitución de combustible tradicional por la incineración de neumáticos,
plásticos y otros residuos como lodos de depuradoras, barnices, aceites o
disolventes e, incluso, harinas cárnicas, cuya combustión genera sustancias
tóxicas y peligrosas para la salud, metales pesados como el mercurio y
contaminantes orgánicos persistentes, como son las dioxinas y furanos,
potencialmente cancerígenas. La incineración de residuos en los hornos de
las cementeras ya había generado alarma social hace años, cuando algunas de
estas empresas fueron señaladas por haber quemado los restos de animales muertos
por la enfermedad de las “vacas locas”.
El recurso a la incineración de residuos tóxicos y peligrosos
constituye un motivo de especial preocupación por cuanto España es el país de la
Unión Europea que en estos últimos años ha consumido la mayor parte del cemento
hasta alcanzar la quinta parte del total de la UE-25, liderato atribuible a las
desproporcionadas dimensiones del sector de la construcción, tanto en
edificación como en obra pública.
Por la vía de presentación de proyectos de incineración de residuos
industriales, eufemísticamente denominada como “valorización de residuos”, por
ejemplo, en Castilla-La Mancha se han autorizado a empresas multinacionales como
CEMEX, en el municipio de Yepes, HOLCIM ESPAÑA S.A., en Yeles, y LAFARGE
CEMENTOS S.A, en Villaluenga de la Sagra; en Cataluña, a CEMEX y a LAFARGE, en
San Feliu de Llobregat y en Moncada i Reixach, respectivamente; y en Castilla y
León, a COSMOS, en Toral de los Vados, TUDELA-VEGUÍN, en La Robla, y RMD, en la
localidad de Ardoncino, que en varios casos están enclavadas a escasos metros
del núcleo urbano.
En su propuesta, Gaspar Llamazares reclama del Gobierno que presente en
el Congreso un informe sobre el cumplimiento de la normativa vigente y las
medidas institucionales de vigilancia. También solicita promover junto a las
Comunidades Autónomas el cumplimiento riguroso de la legislación y rechazar los
proyectos presentados por las empresas fabricantes de cemento que incluyan la
incineración de neumáticos y demás combustibles tóxicos, así como a proporcionar
incentivos económicos y fiscales a las empresas especializadas en la
reutilización y el reciclaje de neumáticos para usos compatibles con la salud
humana y el medio ambiente, como la elaboración del firme de carreteras y pistas
polideportivas, y cuya viabilidad económica está en peligro por la competencia
desleal que ejercen las cementeras sobre los precios de los neumáticos que
incineran.
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