|
Ante el avance de las redes prostitucionales en Latinoamérica, que se apoyan en
los medios de comunicación, los proveedores de Internet y otros actores, quienes
no son llamados a rendir cuentas, hoy diversas organizaciones aliadas a la
Coalición Regional contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en la Región
Latinoamericana (CATWLAC, por sus siglas en inglés) se manifestaron en contra de
“cualquier Forma de Violencia contra las Mujeres, entre ellas, la Trata y el
Tráfico de Mujeres y Niñas”.

Al término de la Primera Reunión Regional de Buenas Prácticas para combatir la
Demanda y la Legalización de la Prostitución Siglo XXI, realizada en esta ciudad
desde el pasado día 16, se dio a conocer la Declaración Final donde señala la
Coalición que la trata de personas y la violencia constituyen un obstáculo que
impide la democracia, el desarrollo y la paz.
Bajo consignas como
“¡Ninguna mujer nace para puta!”; ¡Ni una Mujer más Víctima de las Redes de
Prostitución!; ¡No a la legalización de la prostitución y del negocio
prostituyente! y ¡Las mujeres en las mesas de diálogo, negociación y toma de
decisiones!, la reunión estuvo presidida por la directora regional de la
Coalición, maestra Teresa Ulloa Ziáurriz.
Urge, dice la Declaración
final, frenar la trata, rechazarla y atacar la naturalización y banalización del
problema; emitiendo y ejecutando políticas de seguridad de los Estados y de los
sistemas de justicia, acordes a la dimensión de este flagelo, para recuperar el
derecho de las mujeres y niñas a una vida libre de violencias.
Piden,
también que se detenga cualquier intento de criminalizar las acciones que
realizan las mujeres latinoamericanas, caribeñas y del mundo por la paz, la
justicia y el desarrollo social.
En la Reunión participaron expertas y
expertos de diversos países de Latinoamérica, quienes externaron su
preocupación, análisis y propuestas en torno a la situación de las mujeres
víctimas de prostitución, un fenómeno creciente.
Esto se debe
principalmente, señalan, a las relaciones patriarcales de poder con las cuales
se ha vivido desde épocas remotas; la situación de pobreza y pobreza extrema y
la discriminación y desigualdad entre mujeres y hombres, las cuales se agravan
en niñas, indígenas y creyentes de religiones distintas a la profesada por las
mayorías.
La Coalición también establece que la Trata y el Tráfico de
Mujeres y Niñas equivalen a una forma contemporánea de esclavitud, así como que
el dolor sufrido por las víctimas y sus familias es
irreparable.
Asimismo, subrayan que los sistemas de justicia ofenden
nuevamente a las víctimas estigmatizándolas y negándoles el acceso a la debida
justicia y a la reparación y resarcimiento del daño ocasionado.
En
consecuencia, aseveran, que en tanto no se haga visible y se comprenda la
gravedad del asunto, no habrá sanción efectiva y la corrupción e impunidad en
torno a la Trata y el Tráfico de Mujeres seguirán creciendo.
Cumplimiento
de las convenciones
La Declaración Final de la Primera Reunión Regional
sobre Buenas Prácticas en Contra de la Demanda y de la Legalización de la
Prostitución Siglo XXI resalta también la urgencia de que los Estados nacionales
respeten y cumplan cabalmente con la Convención sobre la Eliminación de todas
las Formas de Discriminación contra las Mujeres (CEDAW), con las Recomendaciones
Generales y las Observaciones Finales por país de ese Comité, así como la
ratificación inmediata de su Protocolo Facultativo, en el caso de los países que
no lo hayan hecho.
Urge también a que los gobiernos elaboren políticas
públicas, planes de acción debidamente financiados, así como leyes efectivas
contra la trata y el tráfico de mujeres, niñas y jóvenes para la prostitución y
otras formas de explotación sexual, laboral y tráfico de órganos y
tejidos.
Que se establezca la justicia y paz en Latinoamérica y el
Caribe, “porque las mujeres, las niñas y las jóvenes tienen derecho a una vida
libre de todas las violencias y a gozar de todos los derechos sociales,
culturales y civiles”.
Que se reconozca el aporte, la experiencia y la
sabiduría de las defensoras de los derechos humanos de las mujeres, expertas por
su labor y su compromiso.
Es también urgente, dice, la asistencia y
reincorporación social efectivas para las víctimas de trata, desde un enfoque de
derechos humanos y perspectiva de género, integral y holístico; pues las
víctimas no deben ser sujetas a procedimientos penales, detenciones o
multas.
El cese inmediato de todos los operativos represivos contra las
mujeres y niñas prostituidas. Ya que son víctimas, no criminales, y por lo
tanto, no deben ser perseguidas, ni sancionadas.
El rechazo firme a las
propuestas de legalización y regulación de la prostitución, la cual sólo
favorece a la industria del sexo y convierte a los gobiernos en agentes activos
del comercio sexual, ubicándolos como Estados prostituyentes.
Finalmente,
la CATWLAC hace una convocatoria al Movimiento Feminista, de los Derechos
Humanos y demás movimiento sociales de todos los países del mundo para que hagan
suyo el pronunciamiento y condenen, colectiva e individualmente, la trata de
mujeres, niñas y jóvenes, la cual, reduce su dignidad al comercio carnal.
|