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OPERACIÓN MALAYA: La conexión Marbella- Murcia- Guipuzcoa PDF Imprimir Correo
15-08-2007
La venta de Lo Poyo (Cartagena) y su recalificación estuvo ligada a políticos del PP

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La operación de compra-venta de Lo Poyo se produjo en 2004, cuando el terreno era rústico, a la espera de su recalificación, circunstancia que se produjo posteriormente por parte del Gobierno de Murcia y del Ayuntamiento de Cartagena


En la transacción de la finca mediaron un diputado 'popular' y el hermano del presidente Valcárcel Las resoluciones judiciales del juez Torres confirman la fuerte presencia de Roca en Murcia, que en una de las conversaciones grabadas por la policía reconoce que tiene proyectos inmobiliarios en la región. Hasta siete localidades (Cartagena, Los Alcázares, San Javier, Torre Pacheco, Mazarrón y La Unión) tienen propiedades paralizadas por la trama marbellí


 La conexión de la operación de venta de la finca de Lo Poyo y su posterior recalificación, luego suspendida por el Gobierno regional murciano, se muestra evidente a tenor de los intermediarios que participaron en la transacción de estos terrenos realizada entre la familia catalana Armengol y sus actuales propietarios.

En las gestiones para la compraventa de la finca intervino el abogado urbanista y actual diputado del PP en Madrid Andrés Ayala, así como el abogado Carlos Valcárcel, hermano de Ramón Luis, presidente de la Comunidad de Murcia, gobernada por el PP.

Ayala, amigo íntimo del ex ministro de Defensa Federico Trillo, fue abogado de la familia Armengol y se abstuvo de la decisión tomada en junio de 2006 por la consejería de Política Territorial de Murcia -del que era secretario general- de recalificar inicialmente los terrenos.

Ayala también tuvo relaciones profesionales en los 90 con el promotor y constructor Tomás Olivo, vinculado a la Operación Malaya , en el desarrollo de grandes actividades inmobliarias en la comarca de Cartagena. Con el tiempo, Olivo se desplazó a Marbella para trabajar junto a su paisano Juan Antonio Roca, el cerebro de la trama de corrupción que ha puesto al descubierto toda una maraña de intereses y en la que están implicados políticos, empresarios y constructores y con ramificaciones en Andalucia, Murcia y Madrid.

LO POYO
El asesor de Urbanismo del Ayuntamiento de Marbella y cerebro de la Operación Malaya, Juan Antonio Roca, intervino en la operación de venta de los terrenos de la finca de Lo Poyo entre Cartagena y el Mar Menor, en la que aparecen los constructores guipuzcoanos Javier Arteche, Luis Maya y Agustin Aguirre, así como Inverlur (la empresa de Kutxa dedicada a gestión y promoción inmobiliaria) y Promociones Aifos, según ha denunciado la portavoz del grupo socialista en la Asamblea Regional de Murcia, Teresa Rosique.

Teresa Rosique ha confirmado que en los próximos días el PSOE de Murcia va a presentar un amplio dossier ante el fiscal del Tribunal Superior de Justicia de Murcia, Manuel López Bernal, para que abra diligencias sobre las irregularidades que se han producido en la operación de compra y venta de los terrenos de Lo Poyo, cuya urbanización se encuentra paralizada por ese tribunal y por el Gobierno regional al ser una zona de protección medioambiental.

Según la portavoz socialista en el parlamento regional murciano y a tenor de la documentación que posee y será entregada al fiscal, la operación de compra-venta de Lo Poyo se produjo en 2004, cuando el terreno era rústico, a la espera de su recalificación, circunstancia que se produjo posteriormente por parte del Gobierno de Murcia y del Ayuntamiento de Cartagena, ambos pertenecientes al PP, aunque posteriormente el propio Ejecutivo regional paralizó la tramitación.

Se da la circunstancia de que la operación de compra-venta de esos terrenos por los que Kutxa, a través de la sociedad Inverlur, realizó una inversión de 240 millones de euros (400.000 millones de las antiguas pesetas), se realizó en el año 2004, coincidiendo con la presidencia de la entidad por parte de Fernando Spagnolo, que desde una actuación personalista y aparentemente sin control de los órganos de la entidad, impulsó la inversión de los beneficios de la caja en el sector de la construcción.

"Si alguien se gasta ese dinero es porque tiene garantizado previamente que los terrenos que ha adquirido se van a urbanizar", afirma Teresa Rosique. En la finca de Lo Poyo, un terreno que se encuentra en una zona natural protegida entre Cartegena y el Mar Menor, los propietarios de la constructora guipuzcoana Yeregui Desarrollo S. L., e Inverlur, la sociedad inmobiliaria creada por Kutxa en este negocio, pretendían construir más de 5.000 viviendas y un campo de golf.

ALCÁZAR
El primer asunto de investigación del recién nombrado fiscal anticorrupción de Murcia, José María Alcazar, será averiguar la conexión de los promotores del proyecto urbanístico de Lo Poyo en Cartagena -entre los que se encuentran los constructores guipuzcoanos Javier Arteche, Luis Maya Galarraga y Agustín Aguirre; la promotora malagueña Aifos, cuyo presidente y varios directivos se encuentran ya imputados; y Kutxa- con la trama marbellí en la Operación Malaya, informa Noticias de Gipuzkoa. El diario señala, citando fuentes judiciales, que el nuevo fiscal delegado de la Fiscalía Anticorrupción nombrado el pasado martes por el fiscal general del Estado, Cándido Conde Púmpido, tendrá como primer asunto en su agenda de trabajo conocer el proceso de recalificación y urbanización de un terreno que se encuentra en una zona natural protegida, entre Cartagena y La Manga del Mar Menor.

En ese terreno y bajo el nombre de Lo Poyo, sus promotores -los constructores guipuzcoanos Arteche, Maya y Aguirre, y Kutxa (a través de la sociedad Inverlur, dedicada a la promoción y gestión inmobiliaria)- pretendían construir más de 5.000 viviendas y un campo de golf, se encuentra paralizado por el Tribunal Superior de Justicia de Murcia al ser una zona de protección medioambiental.

Por su parte, el Gobierno de la Región de Murcia ha echado para atrás el plan de recalificación de estos terrenos urbanizables en los que Kutxa hizo una inversión de más de 240 millones de euros. La urbanización se iba a denominar Las Salinas del Mar Menor y lindaba con otra parcela en la que tanto Kutxa como los constructores guipuzcoanos participaban como socios en la empresa Montemayor del Mar Menor y donde se pretende construir otras 4.000 viviendas a través de una promoción denominada Novo Carthago.

La relación de los constructores guipuzcoanos Javier Arteche y Luis Maya con la trama de corrupción de Marbella ha obligado a Kutxa a romper radicalmente con ellos. Arteche llevó a cabo ventas de solares junto al cerebro de la Operación Malaya , Juan Antonio Roca, según testimonio judicial, y Maya aparece en documentos manuscritos del principal imputado de este asunto.

Según Noticias de Gipuzkoa, la larga relación que desde sus inicios en Construcciones Yeregui ha unido a estos promotores con Kutxa se rompió a finales del pasado mes de agosto cuando la entidad de ahorro guipuzcoana decidió escindir las seis sociedades que habían constituido en la promoción de Lo Poyo y en las tres que iban a desarrollar Novo Carthago.

La liquidación de los negocios inmobiliarios que Kutxa tenía con estos constructores en estos dos proyectos concretos tiene su origen, por un lado, en la mala imagen que a la entidad financiera le supone ser socia de unos empresarios vinculados a una trama de corrupción, y por otro lado, a preservar las propiedades adquiridas, ante la posibilidad de una ejecución o embargo de la autoridad judicial.

Con la escisión de las seis sociedades denominadas Las Salinas del Mar Menor en las que se había dividido el proyecto de desarrrollo urbanístico de Lo Poyo, Kutxa se queda con una parte de los terrenos con la posibilidad de poder venderlos, tal y como parece que es la intención de la caja de ahorros, según ha podido saber este periódico de fuentes de la propia entidad guipuzcoana.

En el caso de las tres sociedades llamadas Montemayor del Mar Menor -que promueven Novo Carthago, donde las excavadoras ya están trabajando- la ruptura con los socios busca, aparte de evitar los riesgos de posibles actuaciones judiciales, garantizar el retorno de la inversión en función de los plazos ejecutados. La decisión de romper con estos socios fue tomada poco tiempo después de que saltara a la opinión pública el pasado mes de abril el asunto de la trama de la corrupción de Marbella y sus ramificaciones en Murcia, donde Kutxa y los promotores de Yeregui Desarrollo S.L. compartían hasta ahora importantes negocios inmobiliarios.

El proyecto de urbanización de los terrenos de Lo Poyo ha provocado una tormenta política en la región de Murcia, hasta el punto de que la portavoz socialista en la Asamblea Regional de esta región, Teresa Rosique, amenazó con presentar una denuncia ante la Fiscalía de Murcia para que investigue la relación de la tramitación de este proyecto con la trama marbellí, porque "nadie se arriesga a comprar unos terrenos por semejante dinero, sin tener la seguridad de que esos terrenos iban a ser urbanizables".

La tramitación de la aprobación del expediente de urbanización de Lo Poyo ha tenido sus diversas peripecias desde que los constructores guipuzcoanos, en representación de varias empresas, compraron en 2004 la finca por un valor declarado de 213 millones de euros a la familia catalana Armengol, propietaria del terreno.

Contra lo que es norma en este tipo de procesos, la consejería murciana de Obras Públicas aprobó en enero de 2005 una Declaración de Impacto Ambiental favorable al proyecto de urbanización de la finca a instancias del Ayuntamiento de Cartagena.

Esa declaración se produjo siete meses antes de que el Consistorio cartagenero, cuya alcaldesa es la popular Pilar Barreiro, otorgara la Aprobación Inicial al proyecto.

Es decir, se dio la circunstancia de que una instancia superior, como es el Gobierno regional, dio el visto bueno ambiental a los pocos meses de producirse la venta de los terrenos y unos pocos meses antes de que el Ayuntamiento cartagenero diera la aprobación inicial al proyecto, que es el trámite previo a la Declaración de Impacto Medioambiental.

De momento, el proyecto de Lo Poyo está paralizado por desarrollarse en una zona de protección medioambiental, según atestiguan fuentes del movimiento ecologista de Murcia.

ROCA Y ARTECHE
El asesor de Urbanismo del Ayuntamiento de Marbella y cerebro de laOperación Malaya , Juan Antonio Roca, vendió solares del constructor guipuzcoano Javier Arteche -que aparece como socio de Kutxa a través de la sociedad Inverlur en un gran número de promociones inmobiliarias- en la localidad murciana de San Pedro del Pinatar.

El pago fue realizado en dos partes. Una primera por valor de 600.000 euros y la segunda se efectuó una vez que el cerebro de la Operación Malaya ya se encontraba en prisión.

En este sentido, Julio Blasco, que ha sido detenido en la Operación Malaya como testaferro de Roca, vendió en nombre de la compañía Masdevalia -una de las instrumentales del entramado de Roca- una parcela de Yeregui Desarrollo en esta localidad murciana.

Según ha podido saber este periódico de fuentes de la Fiscalía de Murcia que investiga el asunto, el contrato de compra-venta aceptaba unas condiciones por parte de los vendedores, como que las empresas de Roca percibirán "la cantidad equivalente al precio de venta del 25% de cuanto se edifique en la finca" y que en este caso ascendía a la construcción de alrededor de un centenar de viviendas.

Según los datos que maneja el fiscal del Tribunal Superior de Justiciua de Murcia, el contrato incluía también una cláusula por la que se llega al compromiso de que el precio de la venta de los inmuebles "será consensuado de común acuerdo entre ambas partes".

Se da la circunstancia de que la mercantil Lubide, propiedad de los promotores, pagaba los gastos de los trabajadores por cuenta ajena, a través de la sociedad Masdevalia, en la Urbanización Torres del Rame, en la localidad de Los Alcázares, cuyo alcalde, perteneciente al PSOE, ha dimitido receintemente.


PROPIEDADES DE ROCA
Por otra parte, según informa el diario La Verdad de Murcia, el empresario y asesor de Urbanismo del Ayuntamiento Marbellí Juan Antonio Roca es dueño de otras tres propiedades en Cartagena que compró a través de sociedades interpuestas intervenidas ahora por el juez.

Según la información publicada por González y Elgarresta en el citado diario, se trata de la Finca Casa La Talega, situada entre La Palma y La Puebla; la Finca Los Santos, en La Puebla; y una parcela procedente de una redistribución de terreno realizada por la Consejería de Agricultura, en La Puebla.

El juez Miguel Ángel Torres ha bloqueado propiedades en el municipio de tres empresas vinculadas a Roca. De Lipizzar Investments, no ha trascendido ninguna actividad. De la segunda, Inmuebles Urbanos Vanda, un portavoz oficial dijo que al Ayuntamiento de Cartagena le consta que sus responsables pidieron una licencia para reformar un edificio de viviendas en la esquina de las calles Puerta de Murcia y Villamartín.


Según fuentes empresariales citadas por La Verdad, esa sociedad compró en torno a 1994 la Finca Los Santos (unos 500.000 metros cuadrados de terreno agrícola) por unos 560 millones de pesetas. La finca era de una empresa familiar de calzado de Elche y acoge dos grandes embalses para el riego de naranjos.

A apenas un kilómetro y medio de allí está la Finca La Talega, de unos 250.000 metros cuadrados y usada como explotación agrícola por la tercera empresa intervenida, Vanda Agropecuaria. La propiedad habría sido comprada por un hombre de paja de Roca por unos 600 millones de pesetas.

El intermediario para comprar la finca a Sociedad Agraria de Transformaciones El Molinar fue, según estas fuentes, un empresario de Torre Pacheco que fue socio de Polaris World y que posee negocios de combustible y maquinaria agrícola. Señalan que habría ganado 540.00 euros por la operación.

A nombre de Francisco Antonio Soriano Pastor ( supuesto testaferro), Vanda Agropecuaria solicitó el año pasado al Ayuntamiento permiso para adecuar un embalse, según fuentes municipales.

A estas propiedades se le añadirían, según fuentes empresariales, 55.000 metros cuadrados próximos a la Finca Los Santos que Inmuebles Urbanos Vanda habría comprado a la Dirección General de Regadíos de la Comunidad Autónoma en el año 2003.

Se trata de unos terrenos situados en los sectores 12 y 13 de la concentración parcelaria realizada en el año 2000 en La Puebla, una actuación para compensar a los agricultores por haber perdido terrenos en favor de infraestructuras públicas. La parcela pertenecería a la Finca Los Santos. Esta serie de fincas se convirtieron en explotaciones agrícolas muy rentables, tras inversiones millonarias en tecnología avanzada.

FUERTE PRESENCIA EN MURCIA
Juan Antonio Roca ha manifestado ante el juez Miguel Ángel Torres que el patrimonio que le achacan pertenece, entre otros, a 'amiguetes'. El juez, por el contrario, considera que 'existen indicios racionales de que el verdadero titular de los bienes es Roca'. Así se expresa en al menos 17 mandamientos judiciales que recoge el sumario del Caso Malaya, en los que se ordena paralizar las propiedades inscritas en una serie de sociedades repartidas por diez provincias españolas.



Los téntaculos de Malaya se extienden, al menos en su primera fase, por Málaga, Murcia, Madrid, Baleares, Sevilla, Cádiz, Huelva, Valladolid, Tarragona y Badajoz. Los autos van dirigidos a los registradores de la propiedad de distintas localidades donde tienen sede social o pueden tener bienes las empresas investigadas.

Las resoluciones judiciales del juez Torres confirman la fuerte presencia de Roca en Murcia, que en una de las conversaciones grabadas por la policía reconoce que tiene proyectos inmobiliarios en la región. Hasta siete localidades (Cartagena, Los Alcázares, San Javier, Torre Pacheco, Mazarrón y La Unión) tienen propiedades paralizadas por la trama marbellí.

Los otros vértices del entramado societario que el juez atribuye a Roca son Málaga, en concreto Marbella, y Madrid. El instructor ha dictado mandamientos para bloquear los bienes de sociedades como Helio Ponto Marbella, que comparte sede con Maras Asesores, el cuartel general del presunto cerebro de la trama, aunque administrada por Salvador Gardoqui.

También se encuentran entre ellas Marbella Clothes o Beauty Marbella, ambas a nombre de la mujer de Roca, María Rosa Jimeno. En el sumario consta el arrendamiento de un local en La Cañada -centro comercial del que es propietario Tomás Olivo, otro de los imputados en el caso- por parte de Beauty Marbella durante varios años. Otra de las sociedades bloqueadas por el instructor es Marcadius Investments LTD, empresa gibraltareña a cuyo nombre tiene Roca uno de sus pisos en el edificio Poseidón, y que, según declaró ante el magistrado, costó 200 millones de pesetas en el año 1988.

La investigación policial y judicial del caso atribuye al patrimonio de Roca las empresas Vanda Agropecuaria -se cree que es propietaria de la finca La Loma, en Murcia- 'que pertenece también a Roca y que es gestionada formalmente por el gabinete jurídico Sánchez Zubizarreta-Soriano Pastor', según el instructor. En la lista aparece otra empresa, Inmuebles Urbanos Vanda, que es la que paga la nómina al capataz de la finca La Loma.

Otro entramado societario que el juez vincula a Roca es el formado por las empresas inmobiliarias One Properties y Masdevallía, que participa en un 70 por ciento de la primera, ambas administrada por el mencionado bufete, donde fueron detenidos seis letrados en 'Malaya I'. One Properties, curiosamente, tiene la misma sede social que Marbella Clothes, que figura a nombre de la esposa de Roca, aunque como administrador y apoderado aparecen Óscar Benavente y Salvador Gardoqui, 'que no son sino testaferros de Roca', según el juez.

También se relaciona al ex asesor de Urbanismo con la sociedad Condeor S. L., administrada por Montserrat Corulla -excarcelada recientemente- quien reconoce ante el magistrado ser una de las testaferros de Roca. El hotel La Malvasía, en Almonte (Huelva) está a nombre de esta empresa.

La red de presuntos testaferros de Roca la componen, además de los ya mencionados, José Luis Benavente, hermano de Óscar, Ernesto Ramón Celdrán -administrador solidario de One Properties, también detenido-, la abogada María Úrsula Quinzano y Jaime Hachuel, jefe seguridad del presunto cerebro de la trama, a quien el juez acusa de 'transportar para Roca importantes cantidades de dinero en efectivo'.


*Con información de Efe, Europa Press, Reuters, Afp y los diarios Noticias de Gipuzkoa, Sur Digital y La Verdad de Murcia

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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