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"El sábado 14 de noviembre, en nombre de la más sangrienta tradición, se torturará públicamente a un animal"
14 de noviembre: Segunda protesta contra el Toro de Jubilo
El Partido Antitaurino Contra el Maltrato Animal (PACMA) ha presentado hoy en el registro de la Junta de Castilla y León en Soria más de siete mil firmas procedentes de 90 países del mundo que rechazan la celebración del toro jubilo en Medinaceli, el único toro de fuego que pervive en Castilla y León.

Las firmas, que han sido recogidas en apenas tres semanas, han sido entregadas en la delegación territorial del Gobierno regional en Soria, apoyadas por 150 manifestantes que han llegado hasta la capital castellanoleonesa desde Bilbao, Logroño, Madrid y Valladolid.
Los manifestantes han exhibido a las puertas de la sede regional varias pancartas con lemas en contra del maltrato animal, entre ellos "Stop corridas de toros" y "Tauromaquia, vergüenza nacional".
En el manifiesto, PACMA ha llamado la atención de cómo en pleno siglo XXI en Medinaceli se quema vivo a un animal "como si fuera un hereje".
Además ha apelado al sentido común y la humanidad para que no se celebren tradiciones como la del toro jubilo, porque "mientras sigamos torturando y maltratando animales no habrá condiciones paz ni las condiciones de vida del ser humano van a mejorar".
Antes de entregar las firmas en Soria, PACMA ha realizado una perfomance en Medinaceli -localidad en la que está noche se celebra el único toro de fuego de Castilla y León- donde han realizado una hoguera para quemar, en un acto simbólico, la tortura, la tradición mala, el miedo y la ruindad de los pueblos.
María Jesús Bocos, delegada regional del PACMA en Castilla y León, en declaraciones a los periodistas, ha responsabilizado al Ayuntamiento medinense y a la Junta de Castilla y León de la permanencia de estas tradiciones.
En este sentido, ha acusado al Gobierno regional de encubrir "actos bárbaros" como el toro jubilo de Medinaceli y el toro de la Vega en Tordesillas (Valladolid).
Además ha explicado que la protesta tiene como fin pedir a la sociedad y a los políticos que dejen a los animales "vivir en paz" y, en concreto, evitar la tortura del toro jubilo en Medinaceli.
Bocos ha observado que el toro no irá a la unidad de quemados tras celebrarse esta noche el citado festejo sino que le meterán en un corral "con dolores atroces y quemaduras" y lo volverán a utilizar en otros festejos.
"Es una auténtica canallada, que no se puede hacer con nadie y lo hacemos con un pobre animal que el único delito que tiene es haber nacido en este país, donde a los toros se les persigue, se les acosa y se les tortura hasta la muerte", ha opinado.
Bocos ha reconocido que su lucha es complicada en un país con una rica tradición taurina, pero ha insistido en que la única alternativa que tienen es seguir luchando para conseguir sus objetivos, "porque el bienestar de los animales es el nuestro".
Este festejo denominado "Toro de Jubilo" consiste en enmaromar la testuz de un toro, tirar con fuerza de él, fijarlo a un poste tirándole del rabo y patas, hasta que el animal, indefenso, quede inmovilizado. Entonces se le fija a la cornamenta la gamella, donde se acoplan las bolas, a las que, seguidamente, se prende fuego.
El toro aterrorizado, con los ojos abrasados por el calor de las llamas y por trozos de pez que se van desprendiendo de las bolas de fuego, intenta escapar de ese fuego que le espanta y que le quema. Le rodean cinco hogueras, donde abrasa sus pezuñas intentando huir desesperadamente. |