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Las autoridades iraníes han ejecutado en público a un hombre de 24 años condenado a la pena capital por haber violado a una mujer, informa hoy el diario "Keyhan".

Según el rotativo, el reo, identificado sólo con las siglas A.B., fue ahorcado al amanecer del domingo en los aledaños de la plaza de Velayat, en la ciudad de Ghaem Shahr, en la provincia septentrional de Mazandarán.
El ahorcado "había sido condenado a muerte a mediados de julio de 2007 por el tribunal penal" de esa provincia, explicó el fiscal general y revolucionario de la citada localidad, Hosein Eshghi,
"Era taxista y tenía antecedentes penales. Había secuestrado, en colaboración con otras dos personas a la víctima, que había viajado a Ghaem Shahr para visitar a su madre enferma. La llevó a un bosque donde la violó", agregó el fiscal, cuyas palabras reproduce el diario.
Esta es la tercera pena capital que las autoridades iraníes ejecutan en los últimos cuatro días, después de que el pasado jueves ahorcaran en la provincia de Hamedan, al oeste de Teherán, a dos hombres acusados de haber secuestrado, violado y asesinado a una niña de 8 años.
La ejecución pública era un procedimiento muy habitual en los primeros tiempos de la República Islámica -fundada en 1979- pero en los últimos años había sido confinada a los patios de las cárceles para tratar de mejorar la imagen del país.
Sin embargo, en las últimas semanas se ha vuelto a informar de castigos físicos -como latigazos- y de ejecuciones en las calles del país.
Además, el jefe de la Brigada de la Policía criminal, Asghar Yafari, pidió la semana pasada que se recurriera de nuevo a la amputación de miembros para castigar a los ladrones y disuadir a la población.
En Irán rige una interpretación de la ley islámica o Sharía que condena a la pena capital a los asesinos, a los violadores, a los narcotraficantes y a aquellos que atenten contra la ley de Alá y la República Islámica.
Según las estadísticas que maneja la organización de defensa de los derechos humanos Amnistía Internacional (AI), Irán es, con más de 300 ahorcamientos al año, el segundo país del mundo que más ejecuciones realiza, sólo por detrás de China y por delante de Arabia Saudí y Estados Unidos.
El sábado, la citada organización hizo un llamamiento para evitar el posible ahorcamiento de Shirkuj Moarefi, un activista político kurdo de 24 años que el pasado jueves fue trasladado a una celda de aislamiento.
Según AI, Moarefi fue condenado a muerte hace un año por su actividad política y podría ser ejecutado en los próximos días.
CUATRO CONDENAS A MUERTE EN LÍBANO POR COLABORACIÓN CON ISRAEL Un tribunal militar libanés ha condenado a muerte a cuatro personas por colaboración con Israel.
Dos de los condenados lo han sido en rebeldía. Los dos presentes en la sala de juicio han sido identificados como un ex sargento de los servicios de seguridad internos y su mujer. Por el contrario, la hermana del sargento y su marido habrían conseguido salir del país.
Los cuatro han sido declarados culpables de “haber colaborado conscientemente con Israel, permitiéndole desencadenar un ataque contra el Líbano, aparte de entrar en contacto con agentes israelíes en el Líbano”. Las autoridades de Beirut tienen detenidas a unas 30 personas sospechosas de espionaje a favor de Israel.
Muchos de ellos habrían jugado un papel determinante en la identificación de objetivos de Hezbollah que fueron bombardeados en los 34 días de combates entre Israel y el grupo shií en 2006. Otros han sido acusados por pasar información sobre el paradero de altos dirigentes de Hezbollah. CONDENAS CAPITALES EN EGIPTO POR TRÁFICO DE HASCHIS Un tribunal egipcio ha condenado a muerte a cuatro ciudadanos jordanos por tráfico de haschis.
El veredicto, dictado por el tribunal de la ciudad de El-Tor, deberá ser sometido a la aprobación del Gran Muftí de Egipto.
Uno de los imputados fue detenido en enero de 2009 en la ciudad portuaria de Nuweiba por funcionarios de la seguridad que encontraron 173 kilos de haschis escondidos en las ruedas de su camión.
Los otros tres imputados han sido condenados como cómplices suyos, y condenados a muerte en rebeldía.
El pasado diciembre oro tribunal egipcio condenó a la horca a tres ciudadanos sirios por tráfico de opio y heroína.
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